Europa

Guía del camino portugués: de Tui a Santiago de Compostela

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Este verano del 2014 hemos zanjado una de las asignaturas pendientes que teníamos: hacer el camino de Santiago. Podríamos definirlo como una experiencia catártica, en la que eres capaz de hacer lo que siempre habías pensado que era imposible: caminar 119 kilómetros en seis días. Una experiencia fantástica que recomendamos a todo el mundo. En esta guía encontraréis todos los detalles de cómo hicimos el camino portugués a Santiago. Sin embargo, para encontrar los detalles sobre todos los albergues y etapas de este camino, y que cada uno pueda organizarse este viaje a su manera, os recomendamos dos webs imprescindibles: la de Eroski Consumer, que es la guía más completa, y la segunda es Gronze.com.

Historia del camino de Santiago

El apóstol Santiago el Mayor fue ejecutado por orden del rey Herodes en el año 44. Como se prohibió poder ser enterrado, dos de sus discípulos navegaron con el cuerpo por el Mediterráneo y más allá en busca de un lugar donde darle sepultura. Cuenta la leyenda que, cuando navegaban cerca de Galicia, les sorprendió una terrible tempestad. Un hidalgo que pasaba por la orilla cercana vio que la embarcación estaba en peligro y se lanzó al mar con su caballo para auxiliarlos. Tras esta demostración de valentía, resurgió de las aguas cubierto de vieiras y la tormenta se disipó. Los discípulos vieron una señal en este fenómeno y decidieron enterrar al apóstol en esas tierras. El barco atracó en el pueblo de Padrón y en esta localidad puede verse todavía la piedra donde amarraron el barco que transportaba los restos del apóstol.

Mucho más tarde, en el año 881, un ermitaño llamado Pelayo vio por la noche unas luces extrañas acompañadas de cantos de ángeles sobre un bosque. Esto se lo comentó al obispo de Galicia, que se llamaba Teodomiro, y al excavar en el lugar, encontraron la tumba del santo. Al dar a conocer la noticia, el rey mandó construir una iglesia en ese lugar. La noticia de que allí se encontraban las reliquias se extendió y los fieles empezaron a peregrinar para orar ante la tumba del apóstol Santiago. Así se originó la población de Santiago y, a la vez, el Camino de Santiago, una ruta peregrina muy transitada durante la edad media y que miles de personas siguen recorriendo actualmente, ya sea por motivos religiosos u otros.

Caminos hay muchos. Tantos como peregrinos hay en el mundo. El más famoso y transitado es el camino francés que en España empieza en Roncesvalles. A la hora de elegir que camino seguir, nosotros tuvimos muy en cuenta que las etapas no fueran muy exigentes y que pasara por puntos interesantes de visitar. Por eso, al final optamos por el camino portugués.

Itinerario del camino portugués

El camino portugués comienza en Lisboa, pero nosotros empezamos el camino en Tui y recorrimos 119 kilómetros en seis días, con una media de 20 kilómetros por día. Como veréis en las web de referencia que he mencionado antes, se puede parar en otros pueblos antes o después, hacerlo en más días o menos, pero para nosotros esa media fue perfecta para disfrutar del camino y acabar con las piernas y los pies en condiciones. De hecho es un camino tan asequible que vimos familias con niños pequeños haciéndolo.

Día 1: llegada a Tui, visita de la ciudad y Valença do Minho
Día 2: de Tui a O Porriño (18 km)
Día 3: de O Porriño a Redondela (16 km)
Día 4: de Redondela a Pontevedra (19 km)
Día 5: de Pontevedra a Caldas de Reis (23 km)
Día 6: de Caldas de Reis a Padrón (20 km)
Día 7: de Padrón a Santiago de Compostela (23 km)
Día 8: vuelta a casa

Qué llevar al camino de Santiago

La mochila

Menos es más, esta es la máxima. Se recomienda que la mochila no supere el 10% de tu peso corporal. Tiene que ser una buena mochila, que tenga refuerzos en la espalda y sujeción en la cintura y en el pecho. Hay que cargar solo con lo imprescindible. En nuestro caso teníamos muy claro que el ordenador portátil y la cámara réflex (con los que siempre viajamos) se quedaban en casa y los sustituimos por la cámara de fotos del teléfono y un blog de notas.

Peregrinos con la colada a cuestas

Yo llevé una mochila de 25 litros y Xavier una de 40 litros, que ya habíamos usado en el viaje a Uganda. De ropa llevamos algo más de la justa y necesaria: un pantalón largo y otro corto, de secado rápido. Un par de camisetas de manga larga (para protegerse del sol), una capelina para la lluvia, ropa interior para todos los días, bañador, chanclas, pijama, un forro polar (porque en Galicia hace frío hasta en verano), gorra y un pequeño neceser. Como íbamos a albergues y hostales privados, nos ahorramos llevar toallas porque se pueden alquilar allí, y tampoco necesitábamos saco de dormir porque la ropa de cama está incluida.

El calzado

Lo más importante para afrontar tantas horas andando es un buen calzado y unos buenos calcetines. Tiene que ser una zapatilla cómoda y que ya esté usada, con una suela de buena adherencia, porque la mayor parte del tiempo caminaremos por senderos boscosos. Antes del viaje, me compré unas zapatillas Merrell en el Decathlon de oferta (49€). Como era verano, opté por unas muy transpirables y cómodas para que el pie se ventilara bien al caminar. Además, son muy importantes los calcetines. Tienen que ser ajustados, cómodos y con pocas costuras. También compramos estos calcetines en el Decathlon y nos fueron muy bien.

Hay que llevar un calzado alternativo para que el pie os descanse y respire una vez acabada la etapa. Tened cuidado con las típicas hawaianas porque a veces no son buenas para salir a pasear y os pueden causar heridas. Os recomendamos unas sandalias deportivas porque en caso de tener heridas en los dedos, os irán genial para seguir caminando con unos calcetines puestos, en plan turista alemán.

Cuidado de los pies antes y durante el camino

Es recomendable visitar un podólogo al menos tres o cuatro semanas antes de empezar el camino para curar duricias y otro tipo de heridas que tengáis en los pies. Es mejor que las mujeres no lleven las uñas pintadas para poder ver posibles heridas en las uñas, ya que si están pintadas pueden pasar desapercibidas. Antes de empezar a caminar y al finalizar la etapa es conveniente aplicar vaselina en los pies. Sin embargo, nosotros usamos Mepentol aceite con pulverizador, un aceite graso que hiperoxigena la piel y sirve para prevenir y tratar las ampollas y otro tipo de úlceras. Es bastante más caro que la vaselina, pero fue mano de santo y volvimos sin haber sufrido ni una ampolla en los pies. También llevamos una botellita con alcohol de romero que usamos para hacernos masajes en las piernas al terminar las etapas.

Si la etapa es larga (más de 20 kilómetros), también es recomendable parar a la mitad del recorrido para cambiarse los calcetines por unos nuevos y aplicar otra vez vaselina o el Mepentol.

Momento cuidado de los pies en mitad de la etapa

Credencial del peregrino

Es la credencial que acredita que eres peregrino y donde hay que ir poniendo los sellos de los lugares por donde se pasa. Para pedir la Compostela es necesario tener al menos un sello por día y dos por día en el tramo de Galicia. Si tenéis intención de dormir en albergues, es necesaria tenerla para poderos alojar. Se puede conseguir en las asociaciones de amigos del camino de Santiago o en algunas parroquias y albergues en el camino. Nosotros la pedimos a la Asociación de Amigos del Camino de Hospitalet de Llobregat y nos las expidieron a cambio de la voluntad.

Cómo llegar hasta Tui

Empezamos el camino en esta población gallega, justo en la frontera con Portugal. Desde Barcelona hay un tren hotel que sale de Sants a las 20.20h y llega a Guillarei a las 11:05 (56€ en butaca confort, precio Promo). Esta estación está a tan solo 3 kilómetros de Tui y desde allí se puede llegar andando o llamar a un taxi al llegar (encontraréis el teléfono en la misma estación). Yo fui desde Mérida en el autobús de Alsa hasta Vigo. El autocar salió a las 20:40h y llegó a la estación de Vigo a las 6:30h (45€). Una vez allí esperé hasta que salió el primer autobús a Tui. Al ser sábado, fue el de las 8:30h con la empresa ATSA (3,30€) y llegué a Tui en 45 minutos. Otra opción es volar hasta Vigo y allí tomar el bus a Tui.

Traslado de la mochila

Si no queréis ir cargando con la mochila, en el camino portugués encontraréis empresas que os ofrecen este servicio. Yo envié la mochila los dos primero días, ya que justo tres días antes de viajar a Galicia estuve con gastroenteritis y suero en vena en el hospital y los primeros días no me vi con fuerzas. La empresa Tuitrans ofrece servicio de transporte de la mochila desde Oporto hasta Santiago. Se puede contratar para todo el camino o por etapas. Se puede llamar incluso la noche antes para reservar sin problemas. Ellos recogen la mochila en el albergue donde estés y la dejan en el siguiente antes de que llegues. El precio es de 7€ por etapa, pero si se envían dos mochilas sale por 5€ cada una.

Día 1: Turismo en Tui y en Valença do Minho

El primer día lo dedicamos a explorar estas dos bonitas poblaciones.

Qué ver en Valença do Minho

Es el pueblo fronterizo en la orilla sur del río Miño, en Portugal, y tiene una fortaleza increíblemente bien conservada. En su interior encontraremos las típicas vías portuguesas con aceras empedradas formando mosaicos blancos y negros y calles comerciales con muchas tiendas que venden género para el hogar.

Fuera del núcleo comercial vale la pena perderse por la estructura de la fortaleza y observar sus baluartes casi intactos y cubiertos de musgo. Toda esa zona es tan verde que nos trajo muchos recuerdos del viaje a Escocia del verano pasado. Tras explorar la fortificación, cruzamos el Puente Internacional hasta Tui, el primer pueblo en Galicia.

Qué ver en Tui

El atractivo principal de la ciudad es la catedral románica de Santa María y sus alrededores. La catedral se puede visitar gratuitamente, pero para acceder al claustro y al museo hay que pagar 3€. La oficina de turismo de Tui (situada en frente de la catedral) organiza visitas guiadas al conjunto por 6€. En agosto suelen hacer visitas guiadas gratuitas a la catedral para los peregrinos a las 19.30h, así que cuando lleguéis preguntad si las hacen. En las inmediaciones de la catedral hay diversos restaurantes que ofrecen menús de peregrino (7-10€).

Alrededor del cantón de Diomedes encontraréis varios bares con terraza donde disfrutar de la tarde tomando algo. Nuestra recomendación es el Rosendo, una pastelería-cafetería donde incluso nos ofrecieron una tapa dulce (porción de tarta de manzana y madalenas caseras) con el café.

Otro enclave que hay que visitar en Tui es el paseo fluvial, una bonita riba recuperada que transcurre junto al río Miño.

Dónde dormir en Tui

Al hacer el camino la semana del 15 de agosto, preferimos llevar todos los alojamientos reservados. Si se hace en albergues públicos durante agosto es necesario madrugar mucho para poder tener plaza una vez se llega. Se madruga tanto que se camina un buen rato de noche, ya que en agosto el sol salía sobre las 7.30h.

En nuestro caso, reservamos el Albergue El Camino. La cama en habitación de cuatro nos costó 12€. El albergue es pequeño y las duchas son estrechas e incómodas, pero estaba muy bien situado. De hecho, el camino pasa por delante de la puerta. Se puede alquilar una toalla por 1€ y la ropa de cama está incluida.

Día 2: de Tui a O Porriño. Salida a las 8:20 y llegada a las 13:20h

Esta es una de las etapas más bonitas del camino, pero por desgracia nos llovió todo el rato y con bastante intensidad. La salida de Tui es preciosa, empezamos pasando por la iglesia de Santo Domingo y por la Alameda. Seguimos por una plaza, el lavadero del pueblo, pasamos al lado de un campo de kiwis hasta llegar al puente de piedra. Una vez allí nos adentramos por senderos que transcurren por bosques.

Este tramo del camino es muy chulo, pero hay pocos bares o áreas de descanso en los que parar. Además, como nos llovió sin parar, no era cómodo sentarse en una piedra. Cuando íbamos por el kilómetro 108 pasamos por una casa donde habían habilitado una especie de cafetería en la que vendían bebidas calientes y algunas comidas, pero seguimos andando hasta el kilómetro 105, donde paramos en el restaurante Orbelle.

Allí nos repusimos de la lluvia y la fatiga tomando algo caliente. Delante de este bar sale el nuevo sendero que lleva a O Porriño. El antiguo cruza el polígono industrial durante más de siete kilómetros y es un rollazo. Así que, una vez lleguéis al restaurante Orbelle, no vayáis dirección al área de descanso. El nuevo sendero va por el bosque paralelo al río y es muy bonito. Bueno, en mi caso acabé de barro hasta las cejas, pero si no llueve debe ser más bonito aún. Por suerte, las bambas se secaron antes de empezar a caminar al día siguiente.

Al llegar a O Porriño, comimos muy bien en el restaurante Maracaibo, siguiendo la recomendación de un autóctono y desde allí llamamos al hotel para que nos vinieran a buscar.

Dónde dormir en O Porriño

El primer día del camino reservamos una habitación doble con baño en el Hostal Expo. Está a cinco kilómetros de O Porriño, pero si vienes haciendo el camino, el dueño es tan amable que te viene a buscar al pueblo con su coche. La habitación estaba muy cuidada y el trato de Daniel y su esposa es de diez. Es de los alojamientos donde he visto un mejor trato a los clientes. El hostal también tiene restaurante. La habitación nos costó 40€ con wi-fi y el desayuno 3€ más.

Excursiones desde O Porriño

El primer día de caminata decidimos que nos merecíamos un buen descanso y fuimos hasta el balneario de Mondariz. Esta ciudad famosa por sus aguas medicinales está a 25 kilómetros de O Porriño. En la avenida Galicia paran los autobuses que llevan a Mondariz, pero tienen muy poca frecuencia, sobre todo los domingos de agosto. Así que contratamos el traslado desde el hostal hasta Mondariz con Daniel por 20€, solo ida. A la vuelta tomamos el último autobús que paraba justo delante del balneario a las 19.45h. y que nos dejó en O Porriño a las 20.20h (2,05€).

Balneario de Mondariz

El balneario de Mondariz se fundó en el año 1873 y el edificio todavía mantiene el encanto de la Belle Époque. Solo visitamos el Palacio de agua, un espacio termo-lúdico con diferentes piscinas, jacuzzis y saunas en el que nos repusimos del primer día de camino. La entrada de dos horas cuesta 22€ y, si no tienes gorro de piscina, 2€ más. Allí te dan una toalla y unas chanclas para moverte por allí. ¡Súperrecomendable!

Foto extraída de la web del Balneario de Mondariz

Día 3: de O Porriño a Redondela. Salida a las 8:30 y llegada a las 12:30h

El inicio de esta etapa fue un poco rollo porque fue bastante urbana, ya que caminamos un buen rato por el arcén de la N-550 y por varias zonas residenciales. Al llegar a Mos todo mejora. Mos es una pequeña población con una iglesia y un ayuntamiento con mucho encanto. Aquí encontraréis un albergue y varios restaurantes, pero al ser lunes solo encontramos uno abierto.

Mos

A partir de Mos empieza una subida no muy empinada que dura unos kilómetros mientras se atraviesan bosques de pinos. Pero lo peor fue la bajada que encontramos a 5 kilómetros de Redondela. Una bajada bastante pronunciada en la que más de uno se dejó las rodillas o las uñas de los pies al chocar con la punta de la bota. Así que cuidado al bajarla si a esas alturas tenéis los pies un poco sensibles.

Dónde dormir en Redondela

En esta etapa nos alojamos en el albergue privado El Camino. La cama en habitación de 4 nos costó 12€. El albergue estaba muy bien y tenía zonas donde tender la ropa. Sin embargo, los baños eran insuficientes para la cantidad de gente que éramos. El albergue tiene cocina y delante hay un pequeño colmado que vende productos típicos de la zona regentado por dos señoras la mar de majas. Allí compramos queso de tetilla, chorizos caseros y pasta para hacernos la comida en la cocina del albergue.

Dónde comer en Redondela

Por recomendación de un autóctono, fuimos a los bares de tapas que hay en los antiguos molinos o furanchos. Estos locales están muy bien porque tienen mucho encanto y puedes cenar mientras escuchas el murmullo del río. Los molinos están a diez minutos andando del centro, subiendo por la carretera que parte del lado derecho del albergue municipal. El más cercano es O Muíño Vello, pero siguiendo la carretera encontraréis varios más.

Terraza del molino

Excursiones desde Redondela

Nuestra intención ese día era ir hasta las islas Cíes. Hay barcos que parten desde Vigo, Baiona o Cangas, pero en verano hay que reservar con antelación. Como no sabíamos si ese día haría sol o llovería, no nos quisimos arriesgar y obviamente para el mismo día ya estaba lleno.

Así que nos fuimos hasta la playa de Cesantes, a unos 45 minutos de Redondela. Por la tarde es una pequeña playa de arena a la que fuimos para caminar descalzos y mojar los pies en el agua. La verdad es que volvimos con los pies como nuevos, pero a la vuelta decidimos hacerlo en taxi para no sumar más kilómetros y cuestas a nuestras piernas. Llamamos a la Asociación Radiotaxi de Redondela (986.686.868) para que nos viniera a buscar un taxi y nos dejó en el centro por 6€.

Día 4: de Redondela a Pontevedra. Salida a las 8:00 y llegada a las 13:15h

El inicio de la etapa fue un poco demoledor porque nos encontramos con bastantes subidas y bajadas, pero una vez pasado Cesantes nos adentramos por unos bonitos bosques hasta llegar a Arcade.

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